Prebióticos
(01-02-2009)

Se denomina prebióticos a los componentes alimentarios o suplementos dietéticos, fundamentalmente hidratos de carbono no digeribles (aunque algunos péptidos, proteínas y ciertos lípidos pueden ser considerados prebióticos potenciales), que proporcionan un efecto fisiológico beneficioso al huésped, estimulando selectivamente el crecimiento o la actividad de un número limitado de bacterias autóctonas.

Se clasifican en:
Oligofructosa. Presente de manera natural en muchos alimentos (trigo, cebollas, bananas, miel, ajo y puerros), produce incrementos significativos de bifidobacterias. Sus efectos beneficiosos han sido ampliamente demostrados.
Inulina. Debido a su gran tamaño, la fermentación de la inulina se produce de forma más lenta; no obstante, a dosis de 20 e incluso 40 g/día, aumenta las bifidobacterias y disminuye las enterobacterias.
Galacto–oligosacáridos. Formados por cadenas cortas de moléculas de galactosa, se encuentran naturalmente en el frijol de soja y se pueden sintetizar a partir de la lactosa. Producen incrementos significativos de bifidobacterias.
Lactulosa. Estimula el aumento selectivo de bifidobacterias, lactobacilos y estreptococos, y se relaciona con la disminución de la población de bacteroides, clostridios y coliformes. Su ingesta provoca, además, incrementos importantes en la producción de ácidos grasos de cadena corta, principalmente de ácidos acético y láctico, con la consecuente disminución del pH y protección frente a la colonización de microorganismos potencialmente patógenos, como la salmonella.
Oligosacáridos de la leche de pecho. La leche materna contiene más de 130 oligosacáridos distintos. La fracción de oligosacáridos no digerida estimula el crecimiento de bifidobacterias en el colon.

Los prebióticos presentan, entre sus efectos más reconocidos, el de mantener la microflora intestinal beneficiosa para el organismo y/o el restablecimiento de la misma tras los efectos causados por los tratamientos con antibióticos. Asimismo, influyen en la producción de ácidos grasos de cadena corta, en el metabolismo graso y en la absorción de iones (Ca, Fe, Mg). Y aumentan la inmunidad del huésped (producción de IgA, modulación de las citoquinas, etc.).

Más información:

Probióticos y prebióticos. Guía práctica de la OMGE(Organización Mundial de Gastroenterología).
http://www.worldgastroenterology.org/assets/downloads/es/pdf/guidelines/19_probioticos_prebioticos_es.pdf

Nutrición y Salud: Nuevos alimentos para nuevas necesidades. Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid
http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-Disposition&blobheadervalue1=filename%3Dt032.pdf&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1119147688106&ssbinary=true